Thursday, October 23, 2008

Le prophète l'a bien prédit.

Il a prédit que la lune deviendrait rouge comme du sang.

[...]

Ah! J'ai baisé ta bouche, Iokanaan, j'ai baisé ta bouche.
Il y avait une âcre saveur sur tes lèvres.
Etait-ce la saveur du sang ?...
Mais, peut-être est-ce la saveur de l'amour.
On dit que l'amour a une âcre saveur... Mais, qu'importe ? Qu'importe ?
J'ai baisé ta bouche, Iokanaan,

j'ai

baisé


ta



bouche




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Wednesday, October 22, 2008

(Forcing the) Dichotomy

Cuatro horas seguidas de una madrugada. Una voz que me escucha extraviado. Poco sueño.

-¿Entonces lo que te importa es cómo te juzgó o ella?
-No, el juicio vale madre, todos juzgan y nadie sabe nada. No. Es ella.

Casi las ocho de la mañana. Camino por calles que no había recorrido en meses. Ahora hay una tienda de autoservicio cerca. Los vagabundos de la calle ancha en que se estacionan los camiones son más que la última vez. Intento usar un teléfono público. Descompuesto. Un segundo aparato: al otro lado la misma voz nocturna musita un saludo.

-Pero de todos modos siempre pasa así, ¿no? Me lo ha dicho toda la gente mayor.
-¿Qué?
-Que nunca acabas con la persona con la que querías estar.

En la escuela. Como una pera y lo veo en su salón. Me quedo viendo desde fuera. Al percatarse de mi presencia alza los brazos y sonríe.

-Pero vale, ni modo. Fin del capítulo.
-No, ¿cuál fin artúur? Ha de ser un punto y coma.


Mis dedos olían a sexo todavía (sexo otorgado como al vacío, sin ningún deseo) ; encuentro en mi bolsillo los papeles sucios y el envoltorio. Los lanzo al bote de basura más cercano. Las clases se persiguen la cola como perros enloquecidos. Déficit de atención. Superávit de humanidad. Mucho sueño, compré un café, mis entrañas reclaman con febrícula y el frío que sube por la espalda.

Hasta ahora estoy de vuelta en casa. (Caído de bruces.)

Aunque mi casa no sea tanto un lugar como una pila de recuerdos desordenados.


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